La iluminación circadiana promete beneficios más allá de salud

21/02/2019

 

En la biología, los ritmos circadianos (del latín circa, que significa ‘cerca, alrededor de’ y dies, que significa ‘día’) son oscilaciones de las variables biológicas en intervalos regulares de tiempo. Se califica como circadiano a aquello que está vinculado a un período de unas veinticuatro horas. El ritmo circadiano está vinculado a modificaciones ambientales que también se desarrollan de manera rítmica.

La iluminación circadiana consiste en adaptar la luz artificial de los espacios cerrados a los ciclos biorrítmicos naturales de los seres humanos. Es decir, se trata de imitar con luz artificial en interiores la luz solar que hay en ese mismo momento en exteriores controlando la intensidad y la temperatura de color a lo largo del día. Permite pasar de una “luz biológica” estimulante y fría con tonos azules, a una “oscuridad biológica” tranquila, más suave y cálida para determinados momentos del día.

Esta tendencia está llegando con fuerza desde Estados Unidos, surge a raíz de los diferentes estudios científicos sobre los ritmos circadianos. Según los diferentes estudios médicos, el desajuste de los relojes circadianos tiene una incidencia directa en trastornos alimentarios, obesidad, trastornos del sueño, depresión, problemas reproductivos, diabetes y diversas enfermedades como el cáncer de mama y el de próstata.

Nuestros cuerpos se mueven al ritmo de la luz. Es por eso que no solo se aplica a los hogares, cada vez se está integrando más en espacios como oficinas, hospitales o escuelas ya que ofrece un equilibrio entre la productividad y la relajación acorde con el espacio.

El ser humano está acostumbrado a despertarse cuando sale el sol y acostarse cuando se pone. Los diferentes ciclos del día provocan que el cuerpo segregue una serie de sustancias, como la melatonina, que influye en los ciclos del sueño y el cortisol, que mantiene el estado de alerta durante el día. Cuando das al organismo el mismo tipo de luz durante un tiempo prolongado, entiende que es siempre la misma hora y el cuerpo se confunde y por lo tanto, su funcionamiento deja de ser normal.

La iluminación circadiana cada vez tiene más presencia en los espacios de trabajo porque pasamos la mayor parte del día en oficinas. Está demostrado que si se mejora la salud y el bienestar del trabajador, revierte económicamente en la empresa y aumenta la productividad, ya que reduce las bajas por estrés o depresión, mejora el estado de ánimo y la motivación.

Una profesoras de una escuela de primaria en Washington, Estados Unidos, ha descrito que al comenzar sus sesiones utiliza una iluminación azul para generar diversas mecánicas y así atraer la atención de su grupo. De igual forma, cuando el ambiente necesita cierto nivel de calma, modifica la iluminación a tonos cálidos.

En consecuencia, este tipo de iluminación llega pisando fuerte, ya sea por sus beneficios curativos y preventivos, como por la mejora en la eficiencia. Todos ganamos: los estudiantes y trabajadores pueden llegar a ser más productivos, lo que se traduce en un aumento económico para las empresas.

En Berdin Grupo somos conscientes del buen uso de la iluminación y estamos trabajando en proyectos en los que contemplamos la iluminación circadiana.